martes, 24 de noviembre de 2009

pequenos detalles para pensar

Nadie cuestiona el hecho de que el Primer Encuentro Nacional Itinerante de Escritores fue un éxito, tanto en su calidad literaria como crítica y humana. El esfuerzo de todos y cada uno dentro del lugar que nos tocó ocupar hizo que cada momento planeado sucediera de manera armónica, excediendo las expectativas de todos los participantes y organizadores. Ahora se me ocurre una pregunta muy simple: ¿por qué? ¿por qué el encuentro logró un resultado tan positivo? Bien sabemos todos que las ganas no siempre son suficientes, sino que es necesaria una estructura correctamente organizada para que esas ganas no se agoten, no se dispersen... Acá van entonces una serie de características que tuvo el ENIE (no confundir con eñe, de Clarín, DIOS NO LO PERMITA!!!) y que, a mi parecer, tuvieron mucho que ver en el éxito de la gestión que todos hicimos (unos más, unos menos) para estar ahí. Con esto tambien abro la charla para que cada uno pueda si quieredar su visión. NO agrego una lista de caracter opuesto, es decir, de cosas que no funcionaron o que perjudicaron la buena marcha. Esto no quiere decir que no las vea o que no las haya habido, sino que valoro enormemente el esfuerzo de los organizadores, y en vez de llorar sobre la supuesta leche derramada (que no es tanta, ni mucho menos) prefiero aceptar que el primer ENIE tuvo una naturaleza propia, ni mejor ni peor que ninguna otra, y que los que vendran podran ser a su manera, contribuyendo a la "itinerancia" que nos hemos propuesto desde el principio. Acá van entonces, las cosas que, a mi parecer, hicieron del ENIE lo que fue:

  • la EXTENSIÓN del encuentro fue la justa. por mucha energía que nos produzca estar juntos, permanecer más tiempo sería desgastante.
  • todos los participantes fueron ALOJADOS EN EL MISMO LUGAR. nadie se perdió una tertulia, excepto por sueño. el encuentro sucedio constantemente.
  • las ACTIVIDADES fueron planteadas de manera REAL. Adelgazando el cronograma (sin actividades cronometradas, sin actividades a la mañana) se logró un mejor rendimiento en aquello que sí estaba propuesto.
  • todos fuimos PARTICIPANTES ACTIVOS. en ningun momento se nos exigió la escucha pasiva y continua durante horas, todos nos matuvimos atentos porque sabíamos que teniamos intervención directa en todos los asuntos.
  • La selección de los participantes, la comunicación entre nosotros, la reflexión sobre los temas, empezó MUCHO ANTES del encuentro mismo. todos llegamos con cosas para decir, no a planificar en ese momento.
  • La "sincronía" entre todos fue excelente. Mismas inquietudes, mismas ganas, mismo respeto, lo que verdaderamente nos hizo un grupo, una generación.
  • El ENIE recogió todas las inquietudes que participantes de otros encuentros podían tener. Todo el encuentro fue una "charla de pasillo". Esto significa que el encuentro se hizo cargo de manera efectiva de una carencia que todos sentimos en mayor o menor medida: la presencia joven, el debate sobre temas que hacen a la literatura, etc. Por supuesto que volcarnos unicamente sobre este formato sería tan estresante como volcarnos exclusivamente sobre los otros. Con este encuentro podemos equilibrar las fuerzas, completar el universo de inquietudes que tenemos, la lectura y la escucha, el debate y la participacion social.
  • El PRIMER Encuentro no fue pensado como el UNICO Encuentro. No estuvo la pretension de abarcar todo lo posible, saturar un espacio, sino abrir el camino, sentar bases sobre las cuales seguir construyendo. Fue acotado y preciso, permitiendo el desarrollo intenso de los temas tratados y generando el deseo de volver a vernos.
  • El apoyo del Gobierno fue APROPIADO y NO SE COMPROMETIÓ MEDIANTE EXIGENCIAS AJUSTADAS A SUS INTERESES. Nos dieron de comer, nos llevaron de aca para allá, nos dieron un espacio para nuestras actividades, y lo unico que se solicitó fue que visitáramos una escuela, que me parece perfecto y necesario, sobre todo para nosotros, que tenemos la responsabilidad de devolver la comunicabilidad a la literatura, la cotidianeidad a la figura del escritor y la circulación (ojalá) masiva al arte en general.

Seguramente tengo mas cosas para decir. En este momento no se me ocurren, pero tal vez ustedes puedan refrescarme la memoria.

Saludos para todos

D.Lo

una bienvenida y un poco de historia

La presencia de los jóvenes en los encuetros de escritores siempre fue una inquietud: por dónde andaban, que querían decir, cómo lo hacían....
La falta de un espacio para el debate en los encuentros también nos inquietaba. Queríamos charlar sobre literatura, poner pausa a la pasarela de lectores y lecturas (necesaria pero agotadora) y sentarnos a pensar un poco en nuestro quehacer, en nuestro mensaje (si es que había un "nuestro mensaje") y sobre todo, poder reflexionar sobre una cuestion clave: nuestro discurso.
Los grandes acontecimientos de nuestra historia reciente (terribles pero importantes) son para nosotros un discurso inevitablemente heredado: El Proceso, Malvinas, los desaparecidos... En este sentido somos hijos de la democracia: nacidos durante la dictadura pero "nacidos" en democracia. Somos hijos del corralito, de la devaluación, de los cacerolazos (ahora recien sumadita, la crisis agraria).
Para bien o para mal somos una nueva generacion, con nuevos discursos para hacer eco, con otras inquietudes, con otros estilos. Y poder generar un espacio para reflexionar sobre eso con gente de todo el país nos resultaba una aventura interesante.
Lamentablemente, empezamos a medir el tiempo de año en año, de encuentro en encuentro: en 2004 nos conocimos con Facundo, en 2005 nos volvimos a ver y nos hicimos amigos, en 2006 nos conocimos con Kevin, en 2007 empezamos a pergeñar este asuntito...

Y acá estamos, ya con el recuerdo del primer éxito, esperando con ganas un nuevo encuentro, sintiendonos parte de una comunidad especial, donde todos compartimos una preocupación clara y una carencia importante: tenemos ganas de que haya espacios para debatir, para jugarnos la vida y la literatura, para comprometernos a la reflexión, para pensar cada parte de nuestro oficio, para hacernos cargo de nuestro lugar como escritores, aunar esfuerzos, compartir experiencias, cagarnos de la risa, leernos, hablar de nosotros mismos, jugárnosla.

Eso es en definitiva nuestro esfuerzo.

Eso somos los Escritores Itinerantes.

lunes, 2 de noviembre de 2009