el cartel de la puerta reza:
"Ficción Fricción.Absurdo a baldasos.Narrativa de la muy puta, tan promíscua que a veces se le escapa un verso.literatura film, mirar ante la posibilidad tragicómica de lo inclasificable.-"
entonces uno preferiría algo más cómodo (más chic): un hombre estereotipadamente obeso, con una estereotipada cara de un estereotipado asesino urbano.
Pero no.
Sólo el picaporte. Sudando la cumbia, el jazz, el rock aplanadora y la carreta sola que empuja el perro que se mira en el charco y pregunta: el infierno, ¿será en esta esquina?
Habrá que avanzar con el paso firme de los desdichados.
Habrá que animarse a darle play al cerebro y meterle nomás.
Pero no se preocupen. Este cabaret tendrá las paredes blanqueadas con cal nomás, pero las mininas no se hacen rogar...
un lugar donde las cosas fluyen.
Pero tengan cuidado. Alguien quizás suelte el bandoneón y dedique tiempo imprescindible de su vida prescindible para tipear estas palabras.
(Cualquier cosa, nos vemos ahí)